Seguros para bodas: Por qué deberías contratar uno

«Y si alguien tiene que algo que decir que hable ahora o calle para siempre…» 

Si te aterra la frase seguro que encontrarás tu más motivos todavía para contratar un seguro para tu boda, si no, en el artículo de hoy vamos a comentarte para qué sirven este tipo de seguros y qué tipo de coberturas pueden ofrecerte antes del enlace.

Como si de la típica comedia romántica americana se tratase existen multitud de imprevistos que aunque creas que a ti jamás te sucederían, lo cierto es que le pueden ocurrir a cualquiera.

El gasto medio en España para una boda es de 16.500 euros, precio por el que te comprarías un coche y que no se te ocurriría no asegurar. ¿Por qué arriesgarte a perder todo ese dinero y tiempo por no poseer un seguro para el día de tu boda?

Las coberturas más habituales

Reorganización de la boda: En caso de que haya que reorganizar la boda de nuevo debido a cualquier inconveniente.

Trajes y vestidos: Un tipo de problemas de última hora que puede hacer que las horas previas al enlace se conviertan en toda una odisea. Asegura el reemplazo en caso de que se pierda o se dañe el traje o el vestido.

Problemas con los proveedores: Retardos en el catering, un fotógrafo que no llega, problemas con la empresa que se encarga de las flores,… todos esos imprevistos que no dependen de ti, pero pueden arruinar tu día especial.

Los regalos de boda: En este sentido las coberturas más habituales suelen ser en caso de robo, incendio o accidente.

Los anillos: Cubriendo su pérdida o robo desde unos días antes de la boda hasta el día de después.

Cancelación de la boda: Porque todo el mundo puede tener su propia historia de amor a lo Richard Gere y Julia Roberts en Novia a la Fuga.

Cancelación o interrupción del viaje: Un seguro que va más allá de la boda por si debido a una causa de fuerza mayor, el viaje no se pudiese llevarse a cabo o tuviese que ser suspendido.